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Gambito de Dama: Lecciones del Ajedrez para la Vida y las Empresas

Las estratégicas lecciones del ajedrez que transformarán tu vida y potenciarán tu éxito empresarial.


Gambito de Dama es una serie espectacular, me atrapó desde sus inicios, y pronto me encontré envuelto en ese mundo de la estrategia, del análisis de los movimientos propios y del rival, un mundo que no recorría desde mis 17 años, cuando jugué mi última partida de ajedrez que recuerdo duró 4 horas.


Es interesante porque del Ajedrez se pueden sacar aprendizajes que pueden darnos pistas sobre lo que nuestro negocio necesita para fortalecer su posición, y que muchas veces son la base del Plan de Futuro que requerimos para sortear los embates del entorno.

Me he dado a la tarea de procurar extraer algunas enseñanzas empresariales que nos deja el ajedrez, que quedan plasmados en la serie y que pueden determinar si seguimos o no en el juego de hacer empresa



1. La necesidad de un profundo estar presente


Recuerdo cuando la partida contra Borgov, al igual que otras partidas que se detuvieron para continuarse al día siguiente. Se había registrado en una pizarra el tablero con la posición exacta de las piezas, el jugador al turno había sellado su siguiente movimiento, y se tenía claridad de lo que estaba puesto en la mesa. El ajedrecista requiere recopilar toda la información de su posición y la del rival, evaluarla con profundidad para conocer su siguiente movimiento.


Estudiar el presente es abstraerse de cada pieza y ver el juego desde afuera, desde una perspectiva superior.

Facundo Cabral decía: “Cuida tu presente, porque en él vivirás el resto de tu vida”.}


La segunda vez que Beth se enfrenta con Borgov antes de la partida final lo hace en París, después de una noche pasada de copas que le hace llegar tarde a su partida, apresurada y desenfocada, su corporalidad era el reflejo de una mente que ese día no logró encontrar serenidad y quietud.

Aquí y ahora, un juego que para tener éxito, requiere estar profundamente presente, en cuerpo y alma, en un mundo que empuja nos empuja a ser cada vez más dispersos.


2. El ajedrez nos enseña a construir futuro


Cada movimiento que hacemos abre un camino, construye una posibilidad. En el ajedrez observamos con claridad como no existe el futuro, sino que existen muchos. Mover una pieza abre una posibilidad distinta a si movemos otra, el futuro es distinto a partir de la decisión que tomamos.

Muchas veces el juego de hacer empresa se pierde por no reconocer que el movimiento era otro.

En el receso de la partida con Borgov, Beth recibe una llamada de sus amigos, y cada uno de ellos había analizado una posibilidad que presentaba el tablero, un camino estudiado a partir de las posibilidades que presentara el rival. Cada movimiento construiría un futuro diferente, un final diferente.

Somos constructores de futuro, y esta es una lección que el ajedrez nos brinda. Pareciera existir la sensación de que el futuro nos va a llegar, que nos es dado; cuando en realidad vamos hacia él con cada decisión que tomamos, y si bien es cierto hay un camino que nos llega por "default" si no hacemos nada, de alguna manera estamos construyendo por inacción.


3. El Ajedrez nos enseña a avanzar


Las características de juego, hacen que siempre deba avanzarse, por lo que el juego nos desmarca de la parálisis por análisis, una situación que muchas empresas sufren al postergar acciones necesarias. Claro, muchas veces no se acciona porque no se sabe qué camino tomar, y no tomar acción, es en sí una decisión.


4. El Ajedrez nos enseña a asumirnos responsables


Un elemento importante que tiene el ajedrez es que permite entrar en responsabilidad. Eres el único responsable de cada movimiento que haces, y los resultados que obtienes son producto de tu habilidad para encargarte de lo que sucede en el juego. Claro, alguien podría responsabilizar al contrincante, lo cierto del caso es que somos nosotros, cada jugador, el que puede o no hacerse cargo de forma efectiva de la respuesta a los movimientos del rival.


5. Entender el juego emocional y forjar resiliencia


Cuando un error o la falta de respuesta a un movimiento del rival te abruma emocionalmente, el único camino para mantenerse en el juego es la capacidad de abandonar la tentación de culparse. El Ajedrez es un juego que nos somete a una serie de presiones externas (contrincante), internas (nuestros juicios propios, nuestro sentido de culpa, el manejo de los errores que cometemos). Recientemente escuchaba a un ajedrecista analizar sus errores en una partida contra un maestro internacional, y él decía: "Al llegar a este momento, cuando tienes las variables en contra, a veces muy en contra, no dejes que se instale el desánimo, y lo des todo ya por perdido. Hay que permanecer alerta". Al explicar el final de esa partida mencionaba que abandonó emocionalmente y no le fue posible ver que sí tenía una salida para salvar el final.

En la Serie, se puede observar esto cuando en la partida contra Borgov en París, Beth se siente abrumada ante el error cometido por salir la noche anterior. Desalineada de su centro emocional, Beth llega a la partida agobiada por sus culpas, dejando salir una lágrima antes de entregar el Rey y rendirse definitivamente.

La resiliencia es un concepto proveniente de la física, y se refiere a la capacidad que tienen ciertos elementos de volver a su estado original después de ser sometidos a una presión. Las posibilidades de éxito tienen una relación directa con la habilidad de reponerse ante los errores que se puedan cometer, y esto es una habilidad emocional, no racional, de la cual podemos aprender a través del ajedrez.


6. Tener una visión sistémica


Cuántas veces en una partida te sorprende un movimiento que no habías considerado, y escuchas tu voz diciendo: “Eso no lo ví venir”. La información está muchas veces en el tablero, el problema es que tengamos la habilidad para reconocer lo que sucede en medio de esos 64 cuadros, o en la cantidad de cuadros que tiene la empresa, o que tiene la vida.


La visión sistémica es la habilidad de ver el impacto de una decisión en el entorno mayor. Por ejemplo, al tomar una decisión en un área de marketing, la inhabilidad sistémica no permitirá considerar el impacto en producción, en cambio la habilidad hace que el análisis decisorio permita consideraciones más allá de nuestro frente inmediato.

Hay decisiones que tomamos que tendrán un impacto en nuestro entorno, y no nos han entrenado para ver sistémicamente, sino en espacios compartimentados de nuestra vida, de nuestras empresas, ya sea departamentos (comercial, financiero, etc) o Sistemas (Circulatorio, respiratorio, etc). Gran parte de los errores que se comenten es por el centrarse en una parte del problema, sin entender las soluciones que se generan provocan problemas mayores en otras área que no se saben reconocer. El manejo del COVID ha sido una muestra de eso, profundizarlo quedará para otro artículo.


7. Aún en su individualidad, el ajedrez es mejor en equipo


Benny Watts, uno de sus amigos ajedrecistas le dijo en algún momento a Beth: La diferencia entre los rusos y nosotros es que para los rusos el Ajedrez lo trabajan en equipo, nosotros somos individualistas.


En esa escena final los amigos llaman a Beth construyendo una serie de posibilidades analizadas por cada uno de ellos. Beth fue construyendo durante su vida su equipo, y ese equipo estuvo ahí para acompañarla en su proceso.


“La vida es un camino solitario, que se transita acompañado” Algo así es el ajedrez, algo así es la vida empresarial.


Reflexión Final


Lo primero que quiero recomendarte es ver la mini serie, si no has tenido la oportunidad de hacerlo. Lo segundo, aprende a jugar ajedrez, porque te va a conectar con:

1. Estar Presente

2. Conciencia de que cada paso que das vas construyendo el futuro

3. Capacidad de tomar acción

4. Entrar en Responsabilidad

5. Entender el juego emocional y forjar resiliencia

6. Tener una visión sistémica

7. Recordar que siempre necesitas un equipo

Hoy los desafíos nos ponen en jaque a menudo; el 2020 ha sido una prueba de ello. Pero la partida no está perdida hasta que el jaque sea definitivo.

“La vida es un camino solitario, que se transita acompañado” Algo así es el ajedrez, algo así es la vida empresarial.

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